Julián acaba de cumplir 80 años, y ya ha puesto fecha para su última carrera atlética, la San Silvestre Salmantina, ya que es su ciudad natal, y al vivir en Barcelona desde hace sesenta años, nunca anteriormente la pudo correr. Cada vez le cuesta más salir a entrenar, y antes se fatiga, aunque sigue derrochando ilusión en el atletismo, una ilusión muy contagiosa, pues animó a correr a sus hijos y nietos.
Entrena al menos tres veces por semana con vistas a su última carrera; En Salamanca no correrá solo, pues sus hijos Guillermo, Enrique y Celia le acompañarán en carrera, y también sus nietos Alberto y Sara. Faltan más de dos meses para la carrera, pero él ya está expectante, como si se tratara de su primera carrera. Con Julián, decimos adiós a cuatro décadas de atletismo.